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VIAJES EN AVIÓN Y SALUD (Parte II) PDF Print E-mail
Written by Organización Mundial de la Salud   
Tuesday, 02 February 2010 18:12
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Traslados Ejecutivos VIP Trooper Cabina Avión

Viajeros con condiciones médicas o necesidades especiales

Las líneas aéreas tienen derecho a rechazar llevar pasajeros con condiciones que pueden empeorar o tener consecuencias graves durante el vuelo. Las aerolíneas pueden exigir una autorización médica de su departamento/consejero médico si existe una indicación de que un pasajero puede sufrir alguna enfermedad o condición mental o física que:

  • Puede considerarse un peligro potencial a la seguridad del avión.
  • Afecte negativamente al bienestar y la comodidad de los otros pasajeros y/o miembros de la tripulación.
  • Requiera atención médica y/o equipo especial durante el vuelo.
  • Puede agravarse durante el vuelo.

Si el personal de la tripulación de cabina sospecha antes de la salida que un pasajero puede estar enfermo, el comandante del avión será informado y se tomará una decisión sobre si el pasajero está capacitado para viajar, necesita la atención médica, o representa un peligro para los otros pasajeros y la tripulación o para la seguridad del avión.

Aunque en este capítulo se dan algunas pautas generales sobre las afecciones que pueden requerir autorización médica previa, las políticas de las aerolíneas varían y los requisitos siempre deben comprobarse en el momento, o antes, de reservar el vuelo. Un buen lugar para encontrar la información es a menudo la página web de la compañía aérea.

 

Lactantes

Los bebés sanos pueden viajar en avión 48 horas después de su nacimiento, pero es preferible esperar hasta que tengan 7 días, cuando sea posible. Los bebes prematuros deberán contar siempre con autorización médica para viajar en avión hasta que sus órganos se hayan desarrollado y estabilizado adecuadamente. Los cambios de presión de aire en la cabina pueden afectar a los lactantes; una posible forma de aliviarles es darles alimento o un chupete para estimular la acción de tragar.

Mujeres embarazadas

Normalmente las mujeres embarazadas pueden viajar en avión con seguridad, pero la mayoría de las aerolíneas restringen la admisión de mujeres al final del embarazo. Las directrices comunes para los embarazos sin complicaciones son:

  • Después de la semana 28 de embarazo se debe llevar una carta del médico o la comadrona confirmando la fecha esperada del parto y que el embarazo es normal
  • Para embarazos simples, se permite volar hasta el final de la semana 36
  • Para embarazos múltiples, se permite volar hasta el final de la semana 32.

Cada caso de embarazo con complicaciones requiere autorización médica.

Enfermedades preexistentes

La mayoría de las personas con afecciones pueden viajar en avión con seguridad, siempre que se tengan en cuanta las precauciones necesarias, como la necesidad de suministro adicional de oxígeno, con suficiente antelación.

Quienes tienen problemas médicos de base como cáncer, enfermedad cardiaca o pulmonar, anemia, diabetes, toman regularmente medicación o están sometidas a un tratamiento de forma regular, se han sometido recientemente a cirugía o han estado ingresados en un hospital, o aquellas que dudan sobre su aptitud para viajar por algún otro motivo, deben consultar a su médico o en un centro de atención al viajero antes de decidir viajar en avión.

Se debe llevar en el equipaje de mano la medicación que puede necesitarse durante el viaje, o pronto después de la llegada. También es recomendable llevar consigo una copia de la prescripción por si se pierde la medicación, se necesitan más medicamentos o en los controles de seguridad exigen una prueba que demuestre el propósito de la medicación.

Viajeros frecuentes con enfermedades preexistentes

Los viajeros frecuentes que tienen un problema de salud subyacente permanente y estable pueden obtener la tarjeta médica de viajero frecuente en el departamento médico o de reservas de muchas líneas aéreas. Esta tarjeta es aceptada, en determinadas condiciones, como prueba de la autorización médica y como identificación de la condición médica del titular.

Intervención odontológica/maxilofacial

Los tratamientos dentales recientes como, por ejemplo, los empastes, no suelen ser una contraindicación para volar. Sin embargo, se debe actuar con cautela en caso de absceso dental y tratamiento inacabado del conducto radicular, y se recomienda que cada individuo pida consejo con respecto a sus planes de viaje al cirujano u odontólogo que esté más familiarizado con su caso.

Cuestiones de seguridad

Los controles de seguridad pueden causar problemas a los viajeros que son portadores de dispositivos metálicos como articulaciones artificiales, marcapasos o desfibriladores internos automáticos. Algunos marcapasos pueden verse afectados por los modernos escáneres y estos viajeros deberán llevar consigo una carta de su médico. Los viajeros que necesitan llevar otros equipos médicos en su equipaje de mano, especialmente artículos punzantes como agujas hipodérmicas, también deben llevar consigo una carta de su médico.

Fumadores

Actualmente casi todas las aerolíneas han prohibido fumar a bordo de sus aviones. A algunos fumadores puede resultarles estresante, y deben tratarlo con su médico antes de viajar. Los parches de sustitución de nicotina pueden ser de ayuda durante el vuelo y también puede considerarse el uso de otras medicaciones o técnicas.

Viajeros con minusvalías

Una minusvalía física normalmente no es una contraindicación para viajar. Los pasajeros que no son capaces de hacerse cargo de sus propias necesidades durante el vuelo (incluido el uso del servicio y el paso desde la silla de ruedas al asiento y viceversa) necesitan ir acompañados de una persona capaz de prestarles toda la ayuda necesaria. Generalmente la tripulación de cabina no está autorizada a proporcionar dicha ayuda y un viajero que la necesite y no tenga un acompañante adecuado puede no ser autorizado a viajar en ese avión. Se debe advertir a los viajeros confinados en silla de ruedas que no deben restringir deliberadamente la ingesta de líquidos antes o durante el viaje como una forma de evitar ir al servicio durante el vuelo ya que puede afectar negativamente a su estado general de salud.

Las aerolíneas tienen disposiciones sobre las condiciones de viaje para los pasajeros con minusvalías. Los pasajeros minusválidos deben ponerse en contacto con la compañía aérea con antelación a su viaje para obtener información (generalmente las compañías ofrecen información útil en sus propias páginas web).

Enfermedades transmisibles en aviones

Las investigaciones han demostrado que el riesgo de transmisión de cualquier tipo de enfermedad transmisible a bordo de un avión es extremadamente pequeño.

La calidad del aire de la cabina del avión se controla cuidadosamente. La ventilación proporciona un cambio total de aire 20-30 veces por hora. La mayoría de los aviones modernos cuentan con un sistema de recirculación que recicla hasta el 50% del aire de la cabina. El aire recirculado generalmente pasa a través de filtros HEPA (high-efficiency particulate air) del tipo usado en los quirófanos de los hospitales y en las unidades de cuidados intensivos, que atrapan partículas, bacterias, hongos y virus.

Puede producirse transmisión de una infección entre pasajeros que están sentados en la misma zona del avión, normalmente como consecuencia de la tos o estornudos de una persona infectada, o bien por contacto (contacto directo o contacto con la misma parte de la cabina del avión y del mobiliario que han tocado otros pasajeros). No es una situación diferente de otras en que las personas están muy próximas unas a otras, como en un tren, autobús o teatro. Enfermedades altamente infecciosas como la gripe, tienen más probabilidades de propagarse a otros pasajeros en aquellas ocasiones en que el sistema de ventilación del avión no está funcionando. Normalmente se utiliza una pequeña unidad de energía auxiliar para proporcionar ventilación cuando el avión está en tierra, antes de que los motores principales entren en funcionamiento, aunque en ocasiones no se pone en marcha por razones ambientales (ruido) o técnicas. En estos casos, cuando está rela-cionado con un retraso prolongado, los pasajeros pueden ser desembarcados transitoriamente.

La transmisión de tuberculosis (TB) a bordo de aeronaves durante vuelos de larga distancia se notificó durante la década de 1980, pero posteriormente no se ha identificado ningún caso de tuberculosis activa derivada de la exposición a bordo. Sin embargo, el aumento de los viajes en avión y la aparición de la tuberculosis multirresistente y muy resistente a los fármacos exigen continua vigilancia para evitar la propagación de la infección durante los viajes en avión.

Durante el brote epidémico del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) en 2003, el riesgo de transmisión del SRAS en los aviones fue muy bajo.

Con el fin de minimizar el riesgo de transmisión de infecciones, los pasajeros que se encuentren mal, especialmente si tienen fiebre, deben aplazar su viaje hasta que se hayan recuperado. Las compañías aéreas pueden denegar el embarque a los pasajeros con apariencia de estar infectados por una enfermedad transmisible.

Desinsectación de la aeronave

Muchos países exigen la desinsectación de los aviones (para matar insectos) que llegan de países donde existen enfermedades propagadas por insectos, como el paludismo y la fiebre amarilla. Se han producido algunos casos de paludismo en personas que vivían o trabajaban cerca de aeropuertos en países donde no está presente el paludismo, y se cree que se ha debido a la presencia de mosquitos portadores del paludismo transportados en los aviones. Algunos países como, por ejemplo, Australia y Nueva Zelanda, requieren que se realicen desinsectaciones de forma rutinaria para prevenir la introducción inadvertida de especies que pueden dañar su agricultura.

La desinsectación es una medida de salud pública ordenada por el actual Reglamento Sanitario Internacional (véase el Anexo 2). Requiere el tratamiento del interior del avión con insecticidas indicados específicamente por la OMS. Los diferentes procedimientos actualmente usados son los siguientes:

  • tratamiento del interior del avión mediante la aplicación de sprays insecticidas de acción rápida, inmediatamente antes del despegue con los pasajeros a bordo;
  • tratamiento del interior del avión en tierra antes de que los pasajeros suban a bordo, usando un aerosol de insecticidas residuales, más

un tratamiento adicional durante el vuelo con un spray insecticida de acción rápida poco antes de aterrizar;

  • aplicación regular de un insecticida residual en todas las superficies internas del avión, excepto las áreas donde se preparan alimentos.

A los pasajeros a veces les preocupa su exposición a sprays insecticidas durante el viaje en avión, algunas personas han manifestado haberse sentido mal después de una fumigación del avión para su desinsectación. Sin embargo, la OMS no ha encontrado evidencias de que los sprays insecticidas específicos sean nocivos para la salud humana cuando se aplican de acuerdo con las instrucciones prescritas.

Asistencia médica a bordo

Se exige a las aerolíneas disponer de un nivel mínimo de equipamiento médico en los aviones y proporcionar formación sobre primeros auxilios a todo el personal de cabina. El equipo que llevan los aviones puede variar y muchos de ellos llevan más equipamiento que el nivel mínimo exigido por la normativa. El equipo con que debería contar un vuelo internacional típico incluye:

  • uno o más botiquines de primeros auxilios, para su uso por la tripulación;
  • un botiquín médico, normalmente para ser usado por médicos u otras personas cualificadas, para tratar emergencias médicas durante el vuelo;

Algunas aerolíneas también llevan un desfibrilador externo automático (DEA), para ser utilizado por la tripulación en caso de emergencias cardiacas.

La tripulación de cabina está entrenada para usar los equipos de primeros auxilios y para llevar a cabo procedimientos de primeros auxilios y de resucitación. Normalmente también están entrenados para reconocer diferentes problemas médicos que pueden ser causa de emergencias a bordo y actuar adecuadamente para solventarlos.

Además, muchas aerolíneas disponen de sistemas que permiten a la tripulación ponerse en contacto con expertos médicos en un centro de respuesta situado en tierra para obtener asesoramiento sobre cómo tratar las emergencias médicas durante el vuelo.

Contraindicaciones para los viajes en avión

Los viajes en avión están normalmente contraindicados en los siguientes casos:

  • Recién nacidos menores de 48 horas
  • Mujeres después de la semana 36 de embarazo (después de la semana 32 para embarazos múltiples)
    • Personas afectadas por:
      • angina de pecho o dolor torácico en estado de reposo;
      • cualquier enfermedad contagiosa activa;
      • síndrome de descompresión después de realizar submarinismo;
      • presión intracraneal incrementada debido a hemorragia, traumatismo o infección;
      • infecciones de los senos o de oído y nariz, especialmente si la trompa de Eustaquio está bloqueada;
      • infarto de miocardio o ictus reciente (el plazo de tiempo depende de la gravedad de la enfermedad y de la duración del viaje);
      • cirugía o lesión reciente cuando puede haber presente aire o gas atrapado, especialmente por trauma abdominal y cirugía gastrointestinal, lesiones cráneo-faciales y oculares, operaciones cerebrales y operaciones oculares con penetración del globo ocular;
      • enfermedad respiratoria crónica severa, dificultades respiratorias en reposo, o neumotórax no resuelto;
      • anemia falciforme;
      • enfermedad psicótica, excepto cuando está completamente controlada.

La lista anterior no está completa, y la aptitud física para viajar deberá determinarse partiendo de cada caso individual.

 
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